Estemos Preparados Porque No Sabemos El Día Ni La Hora

  • En cómo va a venir el “ladrón” como dice Cristo…
  • En que nos pueda dar en el pecho ese dolorcito que llaman infarto…
  • En que el conductor atrabancado de un autobús o un automovilista ebrio pueda echársenos encima…
  • En que se nos acabe el tiempo de vivir en la tierra…

Nota 1. El Evangelio de hoy no es para que nos asustemos, sino precisamente para evitarnos algún día, un susto mayúsculo.

Nota 2. Cristo no se refiere al día de la muerte, sino al día en el que el Hijo del hombre (o sea él) vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Pero para efectos prácticos da lo mismo, ya que después de la muerte no hay tiempo para prepararnos.

Nota 3. La mejor forma de prepararnos nos la da Cristo al decir: “Dichoso este siervo, si el amo, a su llegada, lo encuentra cumpliendo con su deber (de hijo, de casado, de padre, de empleado, de ciudadano, de prójimo…)”.